Entre palas, cubetas y concreto, el programa Pueblo y Gobierno en Almoloya de Juárez está agarrando forma en comunidades donde los caminos llevaban años en el abandono. Esta semana, en Mextepec y en el barrio de San Agustín Chico, fueron las y los vecinos quienes salieron a meterle mano a la rehabilitación de sus propios accesos.

En estas zonas, moverse no siempre es sencillo; el lodo en temporada de lluvias o el polvo en secas terminan por complicar trayectos básicos, desde ir a la escuela hasta salir a trabajar. Por eso, cuando llegan materiales, la gente responde.
En las jornadas, encabezadas por el alcalde Adolfo Solís Gómez, el esquema es claro, el Ayuntamiento pone cemento, malla y luminarias, mientras que la comunidad aporta la mano de obra. Así, entre todos, van mejorando tramos que conectan viviendas con caminos principales.
Pueblo y Gobierno en Almoloya de Juárez, a ras de suelo
La apuesta del programa no está en grandes obras, sino en resolver lo inmediato. En recorridos por distintas localidades, la queja se repite, caminos de terracería en mal estado que terminan aislando a familias enteras, sobre todo a personas mayores o con movilidad limitada.

Por eso, el modelo se está replicando en más comunidades, donde la organización vecinal acelera trabajos que, de otra forma, podrían tardar meses.
De mantenerse este ritmo, Pueblo y Gobierno en Almoloya de Juárez apunta a convertirse en una de las formas más visibles de intervención local, no tanto por el tamaño de las obras, sino por quiénes las están haciendo.



